Desde la cocina miro las torres al sur.
Miro las torres y pienso:
cómo puedo estar tan solo
en una ciudad tan grande.
Desde la cocina miro las torres al sur.
Miro esas torres y pienso:
cómo puedo estar tan solo
en una ciudad así de grande.
Veo hacia lo lejos la tarde caer.
Veo aquellas nubes y pienso:
cómo puedo estar ahogándome
en un mar de pensamientos.
Y es que las horas otra vez van a volar.
¿O seré esta vez yo el que levante vuelo?...
Es la enfermedad un refugio
cada vez más frecuentado.
Y esa luna que ya me mira hoy...
¿puede ser la misma que me ha visto reír?
jueves, 17 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario