jueves, 17 de enero de 2008

Hoy maté a mi termo

Hoy maté a mi termo.
o al menos eso fue lo que pensé
con el ruido de la explosión
de tantos vidrios cayendo,
y entre tanta confusión
no pude seguir escribiendo
aquella otra canción.

Hoy es Navidad y mi termo rojo ya no está.
Me daba mates como ninguno,
Me acompañaba sin preguntar.

Por suerte vino mi padre
Con una gran solución
Me dijo: cómprale un repuesto
y será tu salvación.

¿Qué fue todo eso?

Todo bien, pero... good bye!
Eso fue lo que ni siquiera me dijo.
¿Qué pasó, qué fue todo eso?
Talló en mi cabeza sueños divinos,
trajo remolinos al mar de mi frente.
Hay reglas vigentes que siguen pendientes...
Pendiendo de un hilo quedó mi suspiro.
Su remedio me hizo efecto muy rápidamente,
y más que curarme me puso demente.

No andar con extraños, es un buen consejo.
Pero ¿quién a mí me explica cuándo fui un extraño?
Todo bien, pero... ¡chau!
Y fue por un tiempo un buen tiempo perdido.

Los días siguientes me vieron vacío
Seguro que a ella le pesaron menos.
Y ahí está la historia, en la diferencia.
No puede haber magia si es otra frecuencia.
Hablemos de frecuencia, ya que viene al caso.
Te digo que un día no fue suficiente.

No ser un buen tipo, otro buen consejo.
No me sale el malo, traté con el duro,
pero de seguro me notó inseguro.

Es obvio que todo en un lugar se junta,
y quién sabe en qué forma salga la locura.
Te digo que un día nunca es suficiente,
y ahora lo lamento hace ya dos meses.

Un día de esos es como un oasis
en medio del páramo en que estoy vagando.

Quiero llegar a una esquina del barrio,
tomar mucho vino y ponerme hasta el codo.
Quiero que una boca de entrada del subte
vuelva a ser de noche mi oido, mi amiga.

Quiero volver a estar en aquel mismo lugar,
y -aunque sea sin ella- ponerme a esperar
que pasen los trenes que caiga la bruma.

Viendo los graneros me voy a quedar
a ver si algún sueño se cumple al pasar.
Esa vez su boca susurró en mi oído
y su dulce voz se metió en mi camino.

Esta vez la oreja le ganó a los ojos
y es su dulce voz la que lame mis sueños.
Qué fue todo eso, yo quiero saber.
que no sé si estar triste o ponerme a reír.

Paciencia, varón

Al arte y ciencia
de la paciencia
hoy me debo consagrar.

Porque esta espera
ya es muy severa
pero no la puedo evitar.

Son tantos días
los que pasaron
desde el primero
en que la besé.

Son tantas penas
las que he tenido
soñando el beso
que seguirá.

Las razones de esta espera
me las tengo que callar.
Son dos dolores diferentes
los que nos tienen que separar.

Son tantos días
los que pasaron
desde el primero
en que la besé.

Son tantas penas
las que he sufrido
queriendo el tiempo
volver atrás.

Ella va sin prisa

Gema generosa
ultra poderosa
dame de beber
de tu loca soltura.

Con loca soltura
ella es luz de luna.
Rompo mi camisa
Y ella va sin prisa.

Sin pausa ni prisa
la rodea la brisa.
Yo me desespero
al ver que no la veo.

Quiero que tu ombligo
se quede conmigo,
como en aquel sueño
que soñé contigo.

Ay niña morena
eres la mensajera
del calor que sube
y sueño que te tuve.

Diosa desterrada
gata empecinada
en matarme en esta
fiesta dislocada.

Fiesta dislocada,
noche malgastada
en borrar las huellas
de otras mil estrellas.

Shy

Así como viniste, ahora parece que nunca estuviste.
Sos un deja-vù que el tiempo me regala
de historias pasadas, mismos argumentos...
Pero en esta escena de la primavera
cambian los actores, cambia el escenario.

Ya no es la novela que valía la pena,
ahora es la locura de tu risa nula.
Y no es que sea tan grave, aunque lo lamento,
pero ya estoy viendo que este es mi tormento.

El 17 es un día muy especial;
la desgracia, la lealtad y la felicidad.
Y en otro 17 yo te conocí;
pero ahora sólo veo los meses pasar.

¿Cómo tanto puede haberse equivocado
el ángel que me dijo que ibas a mi lado?
¡La excusa perfecta para cada caso!
Pocos movimientos me dejaste hacer...

Un bar con amigos, tu vida oportuna
y nada remedia mi mala fortuna.
Un mensaje justo a la hora exacta.
Mi angustia se enrolla de forma compacta.

No quise ver tu ombligo aquella vez.
Y ahora mucho temo que me lo perdí.
No quise ver tu ombligo aquella vez.
Y eso es sólo un poco de lo que perdí.

Mi cruel lamento

¡Ay que te busco y no te encuentro!
Y que me pierdo en cada lamento...
¡Ay que no puedo vivir más así,
tan lento, tan despista’o!

Yo sé que este no es buen momento
para encontrar un nuevo alimento;
pero es que el alma se me escapa
y no es posible este tormento.

Es que me duelen todos los huesos.
¡Me duele hasta el último pelo!
Esto es dolor en cuerpo y alma
de la abstinencia de tus besos.

¿Y dónde está mi tranvía
para el barrio de la alegría?

Dame una razón

Quemas mi cabeza y todo va a estallar
Siento que aunque quiera no voy a escapar.
Luces tu melena como una leona,
y yo me quedo quieto tendido en la lona.

Dame dame dame dame una razón
para haber quebrado así mi corazón.
Dime dime dime dime por favor
quién es el que se llevó todo tu amor.

Nena dime qué pasa por tu corazón
Que ya no te pone loca esa canción.
Tengo que saber la forma de actuar,
la mejor manera de volverte a hablar.

Y por favor no me dejes así
Al menos explícame qué es lo que no te di.
Por favor nena no me hagas rogar
pero sin tenerte conmigo ya no puedo estar.