viernes, 11 de enero de 2008

El volcán

Parado entre islas verdes de una jungla estoy
con una mochila vacía en mi espalda
con veinte más cinco en la frente grabados.
Los recuerdos pasan acobardados.

Todos mis recuerdos lastiman igual,
todos ellos vienen y algunos patean.
Todos son las sombras de cosas que un día
no eran ya recuerdos sino libertad.

Soy una silueta que anhela dar sombra.
Soy un polo norte que no tuvo sur.
Antes era un dealer de letras de libros,
era un traficante de cielos sin Dios.

Después de antes pero antes de ahora (mucho antes),
tuve unas canciones que quise contar;
unas tantas letras de historias negadas
que de alguna forma quedaron grabadas.

Pero por mucho tiempo me ganó el silencio.
Pero por mucho tiempo me ganó el silencio.

Y ahora estoy volviendo, cansado,
de un viaje al que nunca partí.
Ahora tengo el rumbo fijado
a un destino que nunca decidí.

Mis venas se van nutriendo ya
con la savia sabia de la vida.
Estoy como agazapado, esperando,
que asome dentre mis pies la punta del volcán.

Temblando entre islas verdes de la jungla,
cae lluvia de fuego, y lava del volcán.

Ahora que el presente es mi religión
tengo unas palabras que quiero cantar.
Ahora voy a ver si el volcán que se asoma
va a ser de esta suerte tumba o salvación.

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